Héctor Larrea y Elizabeth Vernacci convesaron en vivo en los estudios de Radio Nacional el miércoles 27 de agosto, en el programa “Una vuelta nacional”, que se emite por ésa radio de lunes a viernes de 14 a 17 hs., en relación al día de la radiofonía:
Para más información y contenidos del programa de Héctor Larrea en Radio Nacional, visitar el blog: Una vuelta nacional.
Héctor Larrea y Alejandro Dolina convesaron en vivo en los estudios de Radio Nacional el miércoles 27 de agosto, en el programa “Una vuelta nacional”, que se emite por ésa radio de lunes a viernes de 14 a 17 hs., en relación al día de la radiofonía:
Para más información y contenidos del programa de Héctor Larrea en Radio Nacional, visitar el blog: Una vuelta nacional. Para escuchar la primer parte del programa con Alejandro Dolina, clic aquí, para escuchar la parte 2, clic aquí.
Héctor Larrea y Alejandro Dolina convesaron en vivo en los estudios de Radio Nacional el miércoles 27 de agosto, en el programa “Una vuelta nacional”, que se emite por ésa radio de lunes a viernes de 14 a 17 hs., en relación al día de la radiofonía:
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Para escuchar la parte 1 del programa con Alejandro Dolina, clic aquí.
Héctor Larrea y Alejandro Dolina convesaron en vivo en los estudios de Radio Nacional el miércoles 27 de agosto, en el programa “Una vuelta nacional”, que se emite por ésa radio de lunes a viernes de 14 a 17 hs., en relación al día de la radiofonía:
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Con muchos años de experiencia, la conductora comienza hoy un nuevo ciclo. En Siempre Betty, asegura, no dictará clases de moral ni de ética.
CONVICCIONES. Elizalde las defiende con la misma firmeza de los comienzos.
¿Cómo va a ser Siempre Betty?
Va a ser fundamental mi contacto con los oyentes. La radio es lo que pasa aquí y ahora y está relacionado con la historia que vas armando con la gente: cuando el oyente empieza a conocerte. Aún con todo lo que de irrealidad tiene ese juego.
También va a poner a la gente en contacto con funcionarios.
Sí, la idea es poner en contacto a quienes tienen problemas con los responsables de solucionarlos. Veremos si las personas que tienen la responsabilidades pueden dar la cara. Sea un médico que recomendó un tratamiento indebido o una tarifa que aumentó sin razón. Se trata de las estafas cotidianas que padecemos. No es un tema de filosofía política, sino de las cosas concretas que le pasan a la gente.
¿Se plantea una postura crítica?
No, parto de la autocrítica. En los medios ahora somos fiscales de la república, personas que siempre estamos emitiendo juicios categóricos. Pero hablamos de los problemas como de algo ajeno, nunca como si tuvieran que ver con uno. Tenemos una tendencia a dictar cátedra de moral y ética. Yo me siento una persona con costados demasiado humanos como para caer en eso.
¿Cuánto hace que se dedica a la radio?
Empecé a los 18, hace 36 años.
¿Nunca se cansó?
Jamás. La radio es una continuación de mi vida. Cuando hago televisión me tengo que disfrazar y ocupar de parecer menos jovata, de peinarme, de cosas que no hago en mi vida cotidiana. La televisión es como ir al living de la casa de alguien que no es precisamente un amigo. Es un lugar al que voy con formalidad. En la radio estoy como en batón.
Pero usted ha conquistado a muchos hombres a través de la radio. No inspira precisamente un clima de batón y ruleros.
Probablemente los engrupía con que estábamos En la cama con Betty, porque soy fanática de la puesta en el aire. En radio tenés oficio si se prende la luz y tenés todo claro aun sin guión. Para eso, yo no atiendo a nadie, ni a mi marido ni a mis hijos, mientras estoy en el aire. Si pongo un disco no es para salir a fumar, es porque me gusta. Si no lo disfruto, se pierde ese clima envolvente que es lo que atrapa.
¿Cómo se relacionan las nuevas generaciones con esos climas?
Hay chicos de veintipico que se engancharon con eso envolvente del clima. Cuando hice la noche de Mitre (hace dos años, en el festejo de los 70 años de la emisora), pensé que me iba a llamar gente de mi edad, pero me encontré con muchos chicos de treintaipico. Yo dejé de hacer Las Siete Lunas hace 17 años, cuando ellos tenían 12 o 14 años, no había FM, y me escuchaban.
¿Qué cosas cambiaron en la radio?
Primero, la irrupción del oyente como protagonista. Hoy el oyente tiene nombre, apellido y una opinión crítica, ya no es alguien que te endulza la oreja. Eso fue un cambio revolucionario. Se acabó eso de que nosotros somos los monstruos sagrados que estamos adentro y ellos los pobrecitos del otro lado. También cambió la forma de expresión. Hace 25 años, Guerrero Martinheitz leyó en la radio un cuento que decía “pis y caca”. Yo lo escuché y casi me desmayo. Ahora hay gente que para no ser catalogada de antigua dice cualquier cosa sin rejuvenecer sus ideas. Otro cambio es el rejuvenecimiento de la AM, que empieza a tener un público joven, aburrido de la FM. Un oyente activo no quiere hablar sino con personas. El oyente ha vuelto a necesitar referentes y la AM aún los tiene. Tal vez nadie sepa cómo se llama el programa de Nelson Castro, pero sí que quiere escucharlo a él.
Héctor Larrea y Betty Elizalde convesaron en vivo en los estudios de Radio Nacional el miércoles 27 de agosto, en el programa “Una vuelta nacional”, que se emite por ésa radio de lunes a viernes de 14 a 17 hs., en relación al día de la radiofonía:
Para más información y contenidos del programa de Héctor Larrea en Radio Nacional, visitar el blog Una vuelta nacional .
En un más que ameno diálogo se desarrolló la comunicación que mantuvieron Mario Pergolini y Héctor Larrea en el programa del ex conductor de Rapidísimo por el día de la radiofonía. Ambos íconos de la radio se felicitaron y conversaron sobre el reciente armado del estudio Bolas de Freire en la Rock & Pop . En la charla participó también Mario Sapag, presente en los estudios de Radio Nacional (AM 870), completando una charla y un momento radiofónico muy divertido e interesante.
Casi sobre el final Héctor Larrea cita un libro pero no al escritor: “no me acuerdo ahora el nombre del autor… uno entra en la olvidez…”, instantes después Mario Pergolini apunta: “el libro Un hombre que se va es un libro de Eduardo Zamacois… lo acabo de sacar de internet”. Esta pequeña anécdota, sutil y rica, representa simpáticametne el encuentro de dos íconos de nuestra radio de distintas épocas.
Realización: Celeste Justel. Locución: Liliana Daunes. Texto: “Hay cadáveres” de Néstor Perlongher. Música: “Canto en la Rama” de Aca Seca y “Huesos” Canción de Pedro Guerra.
Poema “Hay cadáveres”, de Néstor Perlongher (el fragmento que forma parte de la pieza sonora)
Bajo las matas
En los pajonales
Sobre los puentes
En los canales
Hay Cadáveres
[…]
Empero, en la lingüita de ese zapato que se lía disimuladamente, al
espejuelo, en la
correíta de esa hebilla que se corre, sin querer, en el techo, patas
arriba de ese monedero que se deshincha, como un buhón, y, sin
embargo, en esa c… que, cómo se escribía? c. .. de qué?, más, Con
Todo
Sobretodo
Hay Cadáveres
[…]
Se ven, se los despanza divisantes flotando en el pantano:
en la colilla de los pantalones que se enchastran, símilmente;
en el ribete de la cola del tapado de seda de la novia, que no se casa
porque su novio ha
………………………!
Hay Cadáveres
En ese golpe bajo, en la bajez
de esa mofleta, en el disfraz
ambiguo de ese buitre, la zeta de
esas azaleas, encendidas, en esa obscuridad
Hay Cadáveres
[…]
Ay, en el quejido de esa corista que vendía “estrellas federales”
Uy, en el pateo de esa arpista que cogía pequeños perros invertidos,
Uau, en el peer de esa carrera cuando rumbea la cascada, con
una botella de whisky “Russo” llena de vidrio en los breteles, en ésos,
tan delgados,
Hay Cadáveres
[…]
En eso que empuja
lo que se atraganta,
En eso que traga
lo que emputarra,
En eso que amputa
lo que empala,
En eso que ¡puta!
Hay Cadáveres
Ya no se puede sostener: el mango
de la pala que clava en la tierra su rosario de musgos,
el rosario
de la cruz que empala en el muro la tierra de una clava,
la corriente
que sujeta a los juncos el pichido – tin, tin . . . – del sonajero,
en el gargajo que se esputa…
Hay Cadáveres
[…]
En el desierto de los consultorios
En la polvareda de los divanes “inconcientes”
En lo incesante de ese trámite, de ese “proceso” en hospitales
donde el muerto circula, en los pasillos
donde las enfermeras hacen SHHH! con una aguja en los ovarios,
en los huecos
de los escaparates de cristal de orquesta donde los cirujanos
se travisten de ”hombre drapeado”,
laz zarigueyaz de dezhechoz, donde tatúase, o tajéase (o paladea)
un paladar, en tornos
Hay Cadáveres